domingo, 10 de septiembre de 2023

SALUD Y NEGACIONISMO

La situación que hemos vivido ante un supuesto virus a nivel mundial, corrobora el poder  que ejercen las corporaciones farmacéuticas y las grandes empresas de inversión, sobre los gobiernos de los distintos países y sobre las entidades supranacionales (OMS, ONU, FORO ECONÓMICO MUNDIAL, etc), tras las cuales figuran conocidos filántropos e inversores, caracterizados por su falta de humanidad y de escrúpulos, pese a sus intentos de vendernos todo lo contrario.

Si queremos recuperar nuestra salud tras un proceso de enfermedad grave, crónica o catalogada de incurable, es importante seguir ciertas pautas para favorecer la inmunidad natural, pero tras los acontecimientos de los últimos años, acertaría diciendo que lo principal para salir airoso de un envite como éste, es haber sido y seguir siendo "negacionista". 

Voy a matizar el término negacionista, como aquélla persona que, con sentido común y criterio propio, decidió incumplir todos los absurdos mandatos de los decretos reales, decretos autonómicos y normas de gobiernos locales, que se fueron aprobando durante estos insalubres e inconstitucionales años, viviendo a contracorriente del mundo, sin miedo y con convicción absoluta.

Esto quiere decir que,

..., si te negaste a ponerte un trapo en la boca, que en absoluto puede frenar la libre circulación de un virus desde el exterior a tu organismo y viceversa, a no ser que lleves una escafandra de buzo, 

..., si te negaste a cumplir un enfermizo confinamiento, 

..., si te negaste a cumplir toques de queda y privación de movimiento y libertad, y por supuesto, 

..., si te negaste a inocularte ese brebaje experimental, finalidad primordial de este experimento de masas, resistiendo al chantaje, a la presión social y a la persecución,

..., entonces tienes grandes probabilidades de recuperarte  de cualquier enfermedad que te sobrevenga.

Por tanto, esta breve entrada es únicamente para reivindicar la relación directa entre SALUD y NEGACIONISMO.